- La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) suele provocar una limitación progresiva del flujo aéreo y es una causa importante de morbilidad, mortalidad y uso de recursos sanitarios.[i]
- Los pacientes con EPOC, y sobre todo aquellos con exacerbaciones frecuentes, corren un riesgo significativo de presentar eventos pulmonares y cardiovasculares, denominado riesgo cardiopulmonar[ii].
- Actualmente, no se dispone de un marco estructurado ni de publicaciones que definan de manera formal un modelo organizativo coordinado para abordarlo desde una perspectiva multidisciplinar1.
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC) han presentado, en colaboración con AstraZeneca, el documento “Bases teóricas para el desarrollo de unidades clínicas cardiopulmonares en pacientes con EPOC y ECV”1. Los expertos involucrados en la elaboración de dicha guía buscan definir un marco teórico para la implementación de unidades cardiopulmonares (UCP) como modelo innovador que permita una atención más coordinada de los pacientes con estas patologías, dado que actualmente no se dispone de un marco estructurado, ni de publicaciones que definan de manera formal un modelo organizativo coordinado para abordarlo desde una perspectiva multidisciplinar1.
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) suele provocar una limitación progresiva del flujo aéreo y es una causa importante de morbilidad, mortalidad y uso de recursos sanitarios.2 En esta patología, su frecuente coexistencia con enfermedades cardiovasculares (ECV) incrementa significativamente el riesgo de exacerbaciones, reingresos hospitalarios y mortalidad1. Sin embargo, los expertos señalan que los enfoques asistenciales actuales suelen ser fragmentados, dificultando una atención integral para estos pacientes complejos.
“En el documento que hoy se presenta, hemos querido señalar tres aspectos clave, en los que se debe poner un especial foco: la importancia del diagnóstico precoz, la individualización de los planes de tratamiento y la aplicación de intervenciones basadas en la evidencia clínica. Con esta base, creemos en la importancia de establecer un marco de actuación coordinado para pacientes con EPOC y ECV que, a su vez, permita optimizar los recursos sanitarios disponibles y mejorar los resultados en salud”, explica el Dr. Juan José Gómez Doblas, Jefe de Servicio de Cardiología Hospital Universitario Virgen de la Victoria Malaga.
EPOC y ECV: una relación muy estrecha que potencia el riesgo cardiopulmonar
La EPOC y las ECV guardan una estrecha relación. Y es que, estas condiciones conviven en el caso de muchos pacientes: la EPOC aumenta el riesgo cardiovascular y, a su vez, la ECV puede agravar las condiciones respiratorias1. En este sentido, los pacientes con EPOC pueden desarrollar ECV incidente, lo que puede fomentar una mayor mortalidad[i].
Los mecanismos que desencadenan y perpetúan un síndrome de agudización de la EPOC (SAE) contribuyen a un mayor riesgo cardiovascular que se mantiene, incluso, más allá del primer año después del evento[ii],[iii],[iv] Por tanto, los pacientes con EPOC, y sobre todo aquellos con exacerbaciones frecuentes, corren un riesgo significativo de presentar eventos pulmonares y cardiovasculares, también denominado riesgo cardiopulmonar[v].
“La gestión optimizada de los pacientes que conviven con estas patologías supone una importante oportunidad para mejorar los resultados de la EPOC y, en consecuencia, poder contribuir a reducir la morbilidad cardiovascular y la mortalidad a nivel poblacional[vi]. No obstante, cabe señalar que, a pesar de que uno de los principales objetivos actuales de las organizaciones profesionales es mejorar la mortalidad por EPOC, actualmente es la tercera causa de muerte a nivel mundial[vii], y reducir significativamente su carga asistencial, a menudo plantea un enfoque predominantemente reactivo7,[viii]. Para poder alcanzar esta meta, es imprescindible un cambio estructural en la atención sanitaria y es lo que hemos querido plasmar en este documento”, indica el Dr. Javier de Miguel, Jefe de Sección de Neumología del H.G.U. Gregorio Marañón y miembro del área EPOC de SEPAR.
Actualmente, el abordaje de la EPOC se centra en cuestiones vitales, como el diagnóstico precoz, así como en las estrategias educativas orientadas a la prevención, especialmente en lo referente a la exposición al tabaco. El documento, desarrollado de forma conjunta por neumólogos y cardiólogos, propone sentar las bases para un abordaje estructurado y coordinado mediante unidades cardiopulmonares, ampliando este abordaje y centrándose en otros factores igualmente prioritarios como optimizar el tratamiento dirigido a prevenir los SAE y a mitigar el riesgo cardiopulmonar asociado.
Para el Dr. Gómez Doblas, “Dada la elevada carga y coexistencia creciente de EPOC y ECV, resulta primordial promover la creación de estructuras de gestión y modelos institucionales específicos que posibiliten la atención multidisciplinar y coordinada de estos pacientes, con el objetivo de conseguir un abordaje óptimo de la coexistencia de ambas enfermedades. El presente documento constituye una aproximación inicial orientada al desarrollo de unidades cardiopulmonares, tanto especializadas como programas cardiopulmonares, que permitan optimizar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de esta compleja interrelación clínica”.
Potenciar las UCP para lograr una atención integrada y multidisciplinar de estas patologías coexistentes
Entre las principales actuaciones de estas unidades se incluyen: la evaluación diagnóstica integral del paciente con disnea y fatiga no específica, identificar las interacciones entre las enfermedades cardíacas y respiratorias; realizar valoraciones completas de la función cardiopulmonar, evaluar el estado funcional mediante pruebas como el test de marcha de 6 minutos o el test de esfuerzo para evaluar la capacidad aeróbica; la valoración del riesgo cardiovascular y del pulmonar con el cálculo mediante los scores y cuestionarios aplicables o la medición de la calidad de vida mediante los test aplicables según la enfermedad1.
Por su parte, Yésica Hernández Brichis, Directora Médica de Biofarma y Directora de Asuntos Regulatorios de AstraZeneca España, apunta: “Desde AstraZeneca, apoyamos la creación de estas unidades cardiopulmonares, promovidas por la SEPAR y la SEC, como elementos fundamentales en el abordaje de la EPOC y ECV coexistentes. Son muchos los pacientes que conviven con ambas patologías y, en este sentido, es esencial un abordaje multidisciplinar que permita una atención más coordinada y que atienda a sus necesidades específicas para lograr los mejores resultados en su salud”.
En escenarios clínicos similares, se ha podido observar cómo este enfoque multidisciplinar repercute de forma sustancial en indicadores como la organización de recursos o la optimización del tratamiento farmacológico, una reducción en la tasa de reingresos hospitalarios de hasta un 10,3%, un incremento de hasta un 5,6% en la adherencia al tratamiento o una disminución en los costes del proceso asistencial que oscila entre el 13 y el 38%.[ix]
Sobre la EPOC
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una afección pulmonar heterogénea y no totalmente reversible que se caracteriza por síntomas respiratorios crónicos (como disnea y tos) debido a anomalías persistentes de las vías respiratorias y/o los alvéolos que a menudo resultan en una limitación progresiva del flujo de aire2. Se estima que la prevalencia global de la EPOC es del 10,3%, siendo la cuarta causa principal de muerte a nivel mundial, con 3,25 millones de muertes en 20213,4. En España, la prevalencia estimada es del 11,8%, aunque el infradiagnóstico de la EPOC sigue siendo muy elevado (74,7%)5. El número de muertes por EPOC en España ha aumentado con los años, alcanzando 67,9 por 100.000 en 2019, convirtiéndose en la tercera causa principal de muerte (7% del total de muertes, alrededor de 31.000 fallecimientos ese año)6. Además, la EPOC es una causa importante de morbilidad crónica, deterioro de la calidad de vida y mayor uso de recursos sanitarios4,7,8.
Referencias
[i] Hippisley-Cox J, Coupland CAC, Bafadhel M, Russell REK, Sheikh A, Brindle P, et al. Development and validation of a new algorithm for improved cardiovascular risk prediction. Nat Med. 2024;30:1440–7,
http://dx.doi.org/10.1038/s41591-024-02905-y.
[ii] Santos S, Manito N, Sánchez-Covisa J, Hernández I, Corregidor C, Escudero L, et al. Risk of severe cardiovascular events following COPD exacerbations: Results from the EXACOS-CV study in Spain. Rev Esp Cardiol (Engl Ed). 2025;78:138–50, http://dx.doi.org/10.1016/j.rec.2024.06.003. English, Spanish.
[iii] Rogliani P, Ritondo BL, Laitano R, Chetta A, Calzetta L. Advances in understanding of mechanisms related to increased cardiovascular risk in COPD. Expert Rev Respir Med. 2021;15:59–70, http://dx.doi.org/10.1080/17476348.2021.1840982.
[iv] Nordon C, Simons SO, Marshall J, Müllerová H, Pollack M, Bengtsson C, et al. The sustained increase of cardiovascular risk following COPD exacerbations: Meta-analyses of the EXACOS-CV studies. ERJ Open Res. 2025;11:01091-2024, http://dx.doi.org/10.1183/23120541.01091-2024.
[v] Singh D, Han MK, Hawkins NM, Hurst JR, Kocks JWH, Skolnik N, et al. Implications of cardiopulmonary risk for the management of COPD: A narrative review. Adv Ther. 2024;41:2151–67, http://dx.doi.org/10.1007/s12325-024-02855-4.
[vi] De Miguel-Díez J, Nú˜nez Villota J, Santos Pérez S, Manito Lorite N, Alcázar Navarrete B, Delgado Jiménez JF, et al. Multidisciplinary management of patients with chronic obstructive pulmonary disease and cardiovascular disease. Arch Bronconeumol. 2024;60:226–37, http://dx.doi.org/10.1016/j.arbres.2024.01.013. English, Spanish.
[vii] Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease. 2026 GOLD report and pocket guide. Global strategy for prevention, diagnosis and management of COPD: 2026 Report [consultado Ene 2026]. Disponible en:
https://goldcopd.org/2026-gold-report-and-pocket-guide/
[viii] Gale CP, Hurst JR, Hawkins NM, Bourbeau J, Han MK, Lam CSP, et al., Global Working Group on Cardiopulmonary Risk. Identification and management of cardiopulmonary risk in patients with chronic obstructive pulmonary disease: A multidisciplinary consensus and modified Delphi study. Eur J Prev Cardiol.
2025;32:1445–60, http://dx.doi.org/10.1093/eurjpc/zwaf119.
[ix] Jokelin E, Karreinen S, Mustonen E, Torkki P. Clinical and economic outcomes of multidisciplinary team members in primary care: A scoping review. BMC Health Serv Res. 2025;25:1025, http://dx.doi.org/10.1186/s12913-025-13243-1.