Diario de a bordo: día 2




DIA: 2

POSICION:

Latitud 36º 41’ N

Longitud 0º 24’ W

RUMBO: 151º

VELOCIDAD: 15 nudos

VIENTO: 14 nudos

FRASE DEL DÍA: “Hoy hemos sabido lo que es el mar y lo traicionero que puede ser” (Yolanda)


A medida que caía la noche el frío y el viento complicaban la travesía. El fuerte oleaje y vientos de 35 nudos hacían crujir al Cannonball, parecía casi que protestaba por el trato recibido a lo largo de sus 73 pies pero ha sabido aguantar como un valiente porque aún nos queda mucho reto por delante.

Debo reconocer que lo peor hasta ahora es el cambio de guardia. Ese momento en el que ves el frío impreso en el rostro de tus compañeras cuando acuden para avisarte de tu turno, la hora de enfrentarse durante tres horas al frío y al viento. Cuesta salir, es como si nunca fueras a estar preparada, de hecho aún me duele el costado del golpe que me di contra una mesa cuando el barco dio un bandazo como consecuencia del oleaje y el viento, algo que me hizo volar de una lado a otro de nuestra “casa acuática”.

Eso sí, aprendí una lección, la de no volver a ponerme el pantalón de agua en el lado de estribor debido a la escora que lleva el propio barco al navegar.



Pero no todo iba a ser frío y duras lecciones, todo ha quedado compensado al disfrutar de un precioso amanecer divisando la costa malagueña, ese lugar que me adoptó y al que tanto cariño guardo. Cruzar el puerto ha sido igual de emotivo, pasando entre todos esos barcos gigantes llenos de contenedores, sintiendo como si nos mirasen con respeto, con admiración por nuestra lucha, por nuestro reto personal y marítimo, nuestro Reto Trasatlántica.

El atraque ha estado cargado de sonrisas y emoción gracias a todos nuestros familiares y amigos que estaban ahí esperándonos, mostrándonos su apoyo en esta gran aventura. También hay que agradecer a todos los curiosos que se han acercado para conocer más sobre nuestro propósito porque sin quererlo apoyan más nuestra causa y nos dan fuerzas para continuar. Y no podían faltar nuestros amigos los periodistas que quieren conocer todos los detalles de nuestras primeras horas a bordo del Cannonball. Quieren saber quiénes somos y el por qué de este reto. El motivo es muy sencillo, es un canto a la vida y la esperanza, un mensaje cargado de energía y positivismo para todas aquellas personas que sufren o han sufrido el cáncer y el mensaje es muy claro: del cáncer se sale y se abren muchas oportunidades y retos para seguir viviendo, retos como el de cruzar las frías aguas del Atlántico.



Además, tuvimos una grata sorpresa, la visita de la Diputación de Málaga y de su Ayuntamiento para entregarnos la bandera de la ciudad. Además el alcalde ha acudido a despedirnos cuando a las cinco de la tarde nuestro patrón, Diego Fructuoso, ha ordenado soltar amarras y poner rumbo a la Línea de la Concepción donde esperaremos hasta que podamos cruzar por el Estrecho de Gibraltar y ya de paso repostar.

La corriente es buena aunque nos espera mucho tráfico marítimo así que sólo falta cruzar sin problemas para poner rumbo a Tenerife donde estimamos llegar el 13 de noviembre.



Esperemos que el viento nos acompañe y que el frío no sea tan intenso. Como se dice a bordo del Cannonball, “buena proa” a todos.

YOLANDA PRECIADOS 

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