CERO dudas sobre el asma

 

¿Qué es el asma?

El asma es una inflamación de los bronquios que hace que éstos se obstruyan y sean muy sensibles frente a una gran variedad de estímulos del ambiente. Debido a esta inflamación, se produce un moco viscoso y espeso que se expectora con dificultad. Al mismo tiempo, la obstrucción de los bronquios hace que el aire quede atrapado en los pulmones y se produce el ahogo característico.

También, el aumento de sensibilidad del epitelio bronquial, que llamamos hiperreactividad, hace que, con un poco de ejercicio, aire frío, algunos olores o con las infecciones (víricas o bacterianas), se cierren los bronquios y aparezcan las sibilancias (pitos en el pecho).

El curso de la enfermedad es variable, alternando periodos sin síntomas y periodos con molestias más o menos intensas. Puede aparecer en la infancia, luego permanecer largos años en silencio o, coincidiendo con algún desencadenante, volver a dar síntomas.  

Información extraída de Respira Fundación Española del Pulmón SEPAR, Controlando el ASMA. Pág. 9

 

¿Cuáles son los niveles de gravedad del asma?

El nivel de gravedad del asma no es permanente, sino que puede cambiar a lo largo del tiempo. Estas variaciones hacen que haya que ajustar periódicamente el tratamiento a las características particulares de cada etapa y cada paciente. Los empeoramientos del asma o crisis pueden aparecer tanto en las personas con asma moderado y grave, como en las que tienen un grado más leve de la enfermedad. Según el nivel de gravedad del asma, lo podemos dividir en: 

 

 

Asma intermitente

Síntomas no más de dos veces por semana. No tienen brotes y su nivel de actividad no se ve afectada. Los síntomas nocturnos se producen menos de dos veces al mes. No suelen usar el medicamento de alivio, como mucho una o dos veces por semana.  

 

Asma leve persistente

Síntomas más de dos veces por semana, pero no a diario. Su nivel de actividad puede verse afectado por los brotes, pero estos se producen, como mucho, una vez al año. Los síntomas nocturnos se producen más de dos veces al mes, pero no más de una vez por semana. Usan el medicamento de alivio más de dos veces por semana, pero no a diario.

 

Asma persistente moderado

Síntomas todos los días. Usan su medicamento de alivio todos los días y su nivel de actividad puede verse afectado por los brotes. Los síntomas nocturnos se producen con mayor frecuencia que una vez por semana.

 

Asma grave

Síntomas varias veces al día. Experimentan un descenso de su actividad física y tienen brotes frecuentes. Los síntomas nocturnos se presentan con frecuencia. Usan el medicamento de alivio más de una vez al día. 

 

¿Cuáles son los fenotipos del asma?

El fenotipo es la manifestación visible del genotipo en un determinado ambiente, lo que se traduce en diferentes subgrupos de pacientes con características observables y comunes.

El asma es un síndrome heterogéneo que resulta de interacciones complejas entre factores ambientales y genéticos. Múltiples estudios han caracterizado diversos fenotipos de la enfermedad en determinados grupos de pacientes de características demográficas, clínicas o fisiopatológicas reconocibles. Sin embargo, aunque en pacientes con asma grave no controlada, dicha clasificación puede resultar de ayuda al orientar tratamientos específicos, por el momento no existen pruebas robustas para recomendar una clasificación de la enfermedad basada en fenotipos del asma en general, y en el que se controla con el tratamiento habitual, en particular.

Los fenotipos de asma se pueden agrupar en tres grandes bloques (no excluyentes entre sí): clínicos o fisiológicos, relacionados con desencadenantes e inflamatorios:

 

Fenotipos asmáticos

Fuente: Guía española para el manejo del asma

Clínicos o fisiológicos

  • Asma grave.
  • Asma con exacerbaciones graves.
  • Asma refractaria al tratamiento.
  • Asma de inicio precoz, en menores de 12 años, que suele ser alérgica.
  • Asma de inicio tardío, sobre todo mujeres, se inicia en la edad adulta y suelen cursar sin alergia.
  • Asma con limitación fija al flujo aéreo, por remodelación bronquial; por síndrome de solapamiento asma y EPOC.
  • Asma y obesidad, con síntomas más graves.

Relacionados con desencadenantes

  • Asma alérgica, por alérgenos ambientales u ocupacionales. 
  • Asma inducida por menstruación
  • Asma inducida por ejercicio.

Inflamatorios

  • Asma eosinofílica, suele ser alérgica.
  • Asma neutrofílica, suele darse en pacientes con enfermedad grave, y exacerbaciones graves.
  • Asma paucigranulocítica.

 


Los pacientes con asma grave anteriormente comentados deberán ser clasificados según el fenotipo de asma grave y, para ello, se tendrán en cuenta las características clínicas, las pruebas funcionales respiratorias y los biomarcadores. 


Asma alérgica

Tiene su comienzo en la infancia, con una clara base atópica y parece ser el resultado de la progresión de un asma alérgica leve-moderada, aunque algunos pacientes presenten ya una forma grave desde su inicio. 

Los pacientes más graves son los que presentan un número mayor de pruebas cutáneas positivas o valores más altos de IgE (un tipo de anticuerpo) en sangre, tienen historia familiar de asma y una duración más prologada de la enfermedad. No en todos los pacientes hay un predominio de eosinófilos. 

Asma eosinofílica de inicio tardío

Supone alrededor del 51% de los casos de asma grave y se caracteriza por la presencia de eosinófilos en las biopsias bronquiales, esputo inducido y sangre, a pesar de un tratamiento. Generalmente se manifiesta después de los 20 años y suele asociar o estar precedida de rinosinusitis crónica y pólipos nasales.

Asma y obesidad

La obesidad ha demostrado ser un factor independiente asociado a un peor control de la enfermedad con independencia de la edad, siendo más probable la persistencia de los síntomas y que acaben clasificándose como pacientes con asma persistente grave no controlada. Se trata de un asma de aparición tardía que suele comenzar a partir de la quinta década de la vida.

Los asmáticos con obesidad presentan exacerbaciones frecuentes y muchos síntomas, pero con una función pulmonar poco alterada, escasos niveles de inflamación y mala respuesta al tratamiento. Se ha observado que los asmáticos con sobrepeso u obesidad sufren de un mayor número de exacerbaciones graves que requieren ingreso hospitalario, comparado con asmáticos con un Índice de Masa Corporal (IMC) normal o bajo. 

Asma neutrofílica de inicio tardío.

Se trata de uno de los fenotipos menos conocidos. Se desconoce su historia natural, aunque es más prevalente en personas con antecedentes de consumo de tabaco y suele asociarse con limitación crónica al flujo aéreo e importante atrapamiento aéreo.

Información extraída de GEMA, Control y gravedad del asma en el adulto (Clasificación del asma del adulto).

 

¿Cuáles son los factores del asma?

Para padecer asma se debe de tener una predisposición genética, además de haber estado expuesto a diferentes estímulos medioambientales:

 

En los pacientes asmáticos, el contacto con el tabaco se traduce en un peor control de la enfermedad y un aumento del número de crisis.

 

La temperatura, la humedad, la presión atmosférica y la contaminación del aire, interactúan y pueden influir en la manifestación del asma.

La exposición mantenida a alérgenos como los ácaros del polvo doméstico, hongos, animales o pólenes, se relaciona con una mayor probabilidad de desarrollar asma.

 

Existen algunos procesos infecciosos que se relacionan con un mayor riesgo de padecer asma, como la bronquiolitis de la infancia.

 

Algunos estudios han demostrado una relación entre asma y obesidad, así como una mejoría de la enfermedad tras la pérdida de peso.

 

Es la predisposición o facilidad que tiene una persona de desarrollar alergia a diferentes sustancias a lo largo de su vida. Los pacientes con asma y rinitis alérgicas presentan antecedentes familiares de atopia (asociación de eccema y alergia).

Información extraída de la Guía española para el manejo del asma, Global Initiative for Asthma, Global Strategy for Asthma Management and Prevention, 2018, World Health organization y Tratado de Alergología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. 2ª Edición.

 

 

¿Cuáles son los síntomas del asma?

  1. Sensación de no poder respirar, o lo que se conoce como disnea.
  2. Sibilancias producidas durante la salida del aire a través de los bronquios estrechados. Es lo que comúnmente llamamos ‘pitos’ en el pecho.
  3. Episodios de tos seca, que se dan especialmente por la noche o a primeras horas de la mañana.
  4. Opresión torácica.

Información extraída de la Guía española para el manejo del asma.