CERO preocupaciones sobre el asma

 

Necesidades de los pacientes con asma leve, moderada y grave

El objetivo principal del tratamiento del asma es lograr y mantener el control de la enfermedad lo antes posible, además de prevenir las exacerbaciones y la obstrucción crónica al flujo aéreo y reducir al máximo su mortalidad. Los objetivos del tratamiento, tanto en su vertiente de controlar los síntomas diarios (dominio control actual), como para prevenir las exacerbaciones y una pérdida exagerada de función pulmonar (dominio riesgo futuro), pueden alcanzarse en una gran mayoría de pacientes con un tratamiento adecuado. 

Para conseguirlos, se seguirá una estrategia global e individualizada a largo plazo, basada en el tratamiento farmacológico óptimo ajustado y medidas de supervisión, control ambiental y de educación para el asma. El tratamiento farmacológico debe ajustarse según el nivel de control teniendo en cuenta las opciones terapéuticas más efectivas, la seguridad y el coste de las distintas alternativas, y la satisfacción del paciente con el nivel de control alcanzado. Es necesaria una evaluación periódica del enfermo para determinar si se cumplen los objetivos. Debe evitarse la inercia terapéutica y los factores que la determinan, tanto por parte del paciente como del profesional y del sistema sanitario. Existen cuestionarios validos que evalúan de forma objetiva el nivel de control actual del asma. 

Información extraída de la Guía española para el manejo del asma.

 


El asma es una enfermedad crónica que, mal controlada, puede derivar en un ataque agudo de asma o en asma grave. Para mejorar el abordaje y manejo de los pacientes asmáticos, representantes de la comunidad académica, grupos de apoyo a pacientes y organizaciones profesionales han establecido, a nivel internacional, unos principios fundamentales para definir el estándar de tratamiento de las personas con asma grave. 

  • Derivación temprana y rápida cuando el asma grave no puede ser tratada desde atención primaria. Algunos profesionales sanitarios no reconocen el asma grave como una forma distinta de asma y no son derivados a un médico especialista de manera inmediata. De hecho, hay pacientes con asma grave que pueden estar hasta siete años probando diferentes tratamientos, y sufriendo efectos adversos, hasta que consiguen ser derivados a un médico especialista. 
  • Diagnóstico temprano y adecuado de mi asma por parte de un equipo de expertos. Un diagnóstico inicial de asma se realiza desde atención primaria. Sin embargo, un diagnóstico de asma grave conlleva una valoración más compleja y especializada que debe realizarse por parte de un médico especialista. Se recomienda que el diagnóstico de asma grave lo realice un equipo especializado y multidisciplinar, que tengan acceso a la información apropiada. 
  • Ayuda necesaria para entender mi tipo de asma grave. La existencia de diferentes tipos de asma y la complejidad de las causas del asma grave requieren que los pacientes puedan disponer de la información necesaria. Es esencial que los pacientes comprendan cuáles son las diferentes opciones de tratamiento y cuáles son las consecuencias de las diferentes opciones de manejo de la enfermedad. 
  • Cuidados para reducir el impacto del asma grave en la vida diaria del paciente y mejorar su calidad de vida. Una de las principales diferencias del asma grave con respecto al asma leve y moderada es la peor experiencia del paciente. Los síntomas del asma grave pueden afectar a las relaciones sociales, a la carrera profesional e, incluso, puede impedir que los pacientes puedan llevar a cabo sus actividades diarias con normalidad.  Por ello, el manejo de los pacientes con asma debe conseguir que el paciente llegue a controlar la enfermedad, lo que incluiría una menor utilización de cuidados sanitarios, menor ausencia laboral o escolar, y menor riesgo de sufrir ataques de asma. 
  • Acceso a un cuidado de calidad, sin importar el país del paciente. Los pacientes con asma grave necesitan médicos especialistas que los diagnostiquen y determinen el tratamiento más adecuado para estos pacientes. Sin embargo, en muchas ocasiones, las variaciones geográficas hacen que no sea posible. Los nuevos modelos de salud deben asegurar de manera segura y eficiente que los pacientes tienen acceso a un tratamiento y manejo de la enfermedad de calidad. 

Información extraída de Andrew Menzies-Gow. G-Walter Canonica. Tonya A. Winder; Jaime Correia de Sousa. John W. Upham. Antje-Henriette Fink-Wagner; A charter to improve patient care in severe asthma (2018).