La Insuficiencia Cardiaca y la Enfermedad Renal Crónica son las manifestaciones más frecuentes en personas con diabetes tipo 2 y se asocian a un mayor coste para el Sistema Nacional de Salud

  • El estudio CaReMe España1 ha analizado la epidemiología y el uso de recursos en personas con diabetes tipo 2 sin enfermedad cardiorrenal previa
  • El 18,7% de las personas con diabetes tipo 2 desarrolló una primera manifestación de enfermedad cardiorrenal durante el periodo analizado en el estudio, siendo las más destacadas la enfermedad renal crónica (36,6%) y la insuficiencia cardiaca (22,4%)1
  • Los costes acumulados por paciente fueron de 50.942,80 € en el caso de la insuficiencia cardiaca y de 48.979,20 € en la enfermedad renal crónica, frente a los 13.098,90 € de los pacientes que no desarrollaron enfermedad cardiorrenal1

En los pacientes con Diabetes tipo 2 (DM2), la insuficiencia cardiaca (IC) y la enfermedad renal crónica (ERC) son las primeras manifestaciones más frecuentes. Además, estas patologías se asocian con un mayor uso de recursos y costes para el Sistema Nacional de Salud, tal y como observa el estudio CaReMe España1, publicado recientemente y que cuenta con la colaboración de AstraZeneca.

Se trata de un estudio observacional retrospectivo elaborado con datos secundarios, utilizando registros médicos de pacientes con una edad ≥18 años, con DM2 y sin enfermedad cardiovascular o renal (ECVR) previa, y se analizó la evolución desde 2013 a 2019. La manifestación de ECVR se definió como el primer diagnóstico de insuficiencia cardíaca (IC), enfermedad renal crónica (ERC), infarto de miocardio (IM), accidente cerebrovascular (ACV) o enfermedad arterial periférica (EAP). Las variables principales fueron las características de referencia, manifestación de ECVR, mortalidad, y el uso de recursos y costes (de salud o indirectos). A los datos se les aplicó el análisis descriptivo y el modelo de Cox. El número de pacientes seleccionado (N) fue de 26.542.

Se observó que el 18,7% desarrolló una ECVR durante los siete años, siendo las patologías más destacadas la enfermedad renal crónica (36,6%) y la insuficiencia cardiaca (22,4%). Se observó que los costes acumulados por paciente de IC (50.942,80 €) y ERC (48.979,20 €) son superiores al infarto de miocardio (47.343,20 €) e ictus (47.070,30 €), y similares a la enfermedad arterial periférica (51.240,00 €) frente a los13.098,90 € de los pacientes que no desarrollaron ECVR.

En España, la prevalencia de la diabetes alcanza el 13,8%, aunque casi la mitad de los casos no están diagnosticados2. La DM2 afecta en nuestro país a cuatro millones de personas, siendo más prevalente en edades avanzadas, en personas que presentan obesidad o con antecedentes familiares2.

La enfermedad cardiovascular (ECV) es la causa más prevalente de morbilidad y mortalidad en las personas con diabetes3. Recientemente se ha descrito que el diagnóstico de IC en cualquier momento posterior al diagnóstico de la diabetes se asocia con un mayor riesgo de mortalidad y con una disminución de la esperanza de vida a los cinco años, en comparación con cualquier otro diagnóstico cardiovascular o renal4. Igualmente, existe una estrecha relación entre la ERC y la DM2, ya que la presencia de una de estas patologías promueve el desarrollo de la otra, y viceversa5. La aparición de la ERC es un factor determinante en el aumento del riesgo de IC6, ya que el corazón y el riñón están estrechamente conectados mediante complejos mecanismos Cuando la IC y la ERC se presentan simultáneamente, esto se asocia con un incremento en el riesgo de mortalidad de las personas con DM27.

El Dr. Manuel Antonio Botana López, endocrinólogo en el Hospital Universitario Lucus Augusti de Lugo y uno de los investigadores participantes en este estudio, explica que “en el momento del diagnóstico, ya un porcentaje significativo de pacientes tiene algún grado de insuficiencia cardíaca, de afectación renal o de ambas. De hecho, la afectación renal y la insuficiencia cardíaca van muy frecuentemente unidas porque desde el punto de vista fisiopatológico la existencia de una favorece extremadamente la aparición de la otra, en lo que se denomina síndrome cardiorrenal”. Los datos que manejamos suelen ser de países de nuestro entorno, “pero en España realmente no sabemos cuánto tardan las personas con DM2 en manifestar un problema de origen cardiovascular o renal, y cuál de ellos es el que primero en manifestarse. Es por ello que el objetivo de nuestro estudio fue doble: determinar la primera manifestación de ECVR que requirió ingreso hospitalario en personas con DM2 inicialmente libres de estas patologías, y cuantificar el uso de recursos y costes sanitarios y no sanitarios en estos pacientes”, detalla.

Los resultados obtenidos reafirman los de otros estudios previos8-10, ya que se observa que “la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica son las primeras manifestaciones más frecuentes (más de la mitad) y son las que presentan una mayor mortalidad y reingresos hospitalarios. Además, y como es lógico, la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica se asocian con un mayor uso de recursos y costes para el Sistema Nacional de Salud de España”, afirma el Dr. Botana.

La importancia del diagnóstico precoz

Los resultados del estudio CaReMe España muestran la importancia de la ERC y la IC como complicaciones graves de la DM2: “sin duda es primordial, es fundamental, el diagnóstico precoz de la diabetes tipo 2, aplicando los protocolos que existen para la búsqueda y detección de esta patología en personas con factores de riesgo (obesidad, antecedentes familiares, otros factores de riesgo cardiovascular…) de padecerla”, explica el doctor.

Ana Pérez, directora Médica y de Asuntos Regulatorios de AstraZeneca, afirma que “los datos muestran que las patologías cardiorrenales como la insuficiencia cardiaca o la enfermedad renal crónica son las manifestaciones más comunes en personas con diabetes tipo 2, y se asocian con otros riesgos cardiovasculares. En AstraZeneca seguimos investigando para saber más sobre estas patologías y poder así desarrollar nuevas opciones terapéuticas para todas las personas que padezcan enfermedades que afecten al eje corazón riñón - metabolismo”, afirma.

Referencias

1. Sicras Mainar A et al. Epidemiology and resource use in Spanish type 2diabetes patients without previous cardiorenal disease: CaReMe Spain study summary. Endocrinología, Diabetes y Nutrición 2021. https://doi.org/10.1016/j.endinu.2021.08.002

2. Soriguer F et al. Prevalence of diabetes mellitus and impaired glucose regulation in Spain: the Di@bet.es study. Diabetología 2012; 55: 88-93.

3. Leon BM. Diabetes and cardiovascular disease: Epidemiology, biological mechanisms, treatment 11 recommendations and future research. World J Diabetes 2015; 6:1246. doi:10.4239/wjd.v6.i13.1246

4. Rawshani A et al. Risk factors, mortality, and cardiovascular outcomes in patients with type 2 diabetes. N Engl J Med 2018; 379: 633-44.

5. Webster AC, Nagler EV, Morton RL, Masson P. Chronic Kidney Disease. The Lancet 2017; 389(10075): 1238-52

6. Birkeland k et al. Heart failure and chronic kidney disease manifestation and mortality risk associations in type 2 diabetes: A large multinational cohort study Diabetes. Obes Metab 2020; 22(9):1607-18. doi: 10.1111/dom.14074.

7. Sicras Mainar A et al. Economic impact of heart failure according to the effects of kidney failure. Rev Esp Cardiol 2015; 68: 39-46.

8. Einarson TR et al. Economic burden of cardiovascular disease in type 2 diabetes: a systematic review. Value Health 2018; 21:881-90.

9. Wan EYF et al. The impact of cardiovascular disease and chronic kidney disease on life expectancy and direct medical cost in a 10-year diabetes cohort study. Diabetes Care 2020; dc19213743:1750-8.

10. McQueen RB et al. Economic burden of comorbid chronic kidney disease and diabetes. J Med Econ 2017; 20:585-91.