Cáncer Zero, la ambición de eliminar algún día el cáncer como causa de muerte
Los continuos avances en el campo de la oncología nos sitúan cada vez más cerca de un futuro con cero muertes por cáncer. Ésta es la máxima ambición de AstraZeneca; la que nos motiva a esforzarnos todos los días en redefinir los límites de la ciencia hasta conseguir cronificar o eliminar este conjunto de enfermedades que son el cáncer.
Para algunos tipos de cáncer, la cifra cero puede parecer factible. El cáncer de cuello de útero, por ejemplo, ya puede prevenirse mediante la vacunación contra el virus del papiloma humano, o el cáncer de mama, en el que, y gracias a los programas de cribado, pueden diagnosticarse en una fase temprana y tratarse con intención curativa. Aun así, hoy la realidad de los pacientes con cáncer de mama o de cuello de útero sigue estando lejos del cero, con tasas de supervivencia a cinco años de alrededor del 85,5% y el 65,5% respectivamente1. Para otros, el cero todavía parece una realidad lejana. Es el caso de uno de los tipos de cáncer más frecuente, el de pulmón1, o de cánceres agresivos con una baja tasa de supervivencia a cinco años, como el de páncreas1, así como otros cánceres raros. Se calcula que el cáncer cuesta a la sociedad española alrededor de 19.300 millones de euros2.
Según los cálculos de SEOM, el número de cánceres diagnosticados en España en el año 2025 será de unos 296.103 casos, y se estima que la incidencia en 2050 supere los 350.000 casos1. Está claro que nos queda mucho por hacer para acercarnos a cero.
Cada uno de los expertos invitados al ‘Proyecto cAncer Zero’ ofrece una perspectiva única sobre lo cerca que nos encontramos de ese objetivo. En esencia, las innovaciones y cambios que se han conseguido en los últimos años nos indican que hay motivos para el optimismo, pero también debemos asumir que tenemos retos clínicos, organizativos, legislativos y sociales por superar. Como no puede ser de otro modo, desde AstraZeneca tendemos la mano para colaborar con los pacientes y sus familias, los profesionales y la Administración hasta conseguirlo.
EL CAMINO A SEGUIR
Los avances científicos han evolucionado rápidamente, de modo que ahora comprendemos mejor la biología molecular y el origen de los tumores, y cómo puede utilizarse la tecnología para diagnosticar y tratar el cáncer de forma aún más eficaz. Esto ya ha dado lugar a importantes mejoras en los resultados del cáncer. Se estima que la supervivencia de cáncer en España se ha duplicado en los últimos 40 años y es probable que, aunque lentamente, continúe aumentando en los próximos años1.
En 2025, España ha vuelto a convertirse en el país con la mayor capacidad de atracción de investigación clínica de medicamentos de la Unión Europea. Para este último año, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) autorizó un total de 962 estudios, cerca del 40% en oncología, alzándose como la agencia reguladora europea que más ensayos clínicos ha aprobado3. Esto se debe a varios factores: una red hospitalaria altamente capacitada con cerca de 1.000 centros diferentes implicados en investigación clínica en los últimos cinco años; la participación creciente de pacientes, la colaboración público-privada, que permite atraer proyectos internacionales y garantizar la competitividad frente a otros países europeos; la colaboración estrecha con los comités de ética de investigación y su visión clínica y una regulación flexible3.
ESTAMOS EN UN NUEVO HORIZONTE: LA MEDICINA DE PRECISIÓN
La medicina de precisión ha emergido como una estrategia innovadora, enfocándose en adaptar las terapias a las características genéticas y moleculares específicas de cada paciente. Impulsada por la investigación y los avances científicos y tecnológicos, la medicina de precisión ha abierto un nuevo horizonte para el abordaje y tratamiento del cáncer, con el objetivo de desarrollar terapias cada vez más efectivas y con menores efectos secundarios.
Aunque el término “medicina de precisión” es relativamente reciente, sus raíces se remontan a décadas de avances científicos en genética, biología molecular y farmacología, que han cristalizado, por ejemplo, en la consecución de terapias dirigidas contra mutaciones específicas, que representan uno de los mayores avances contra el cáncer en los últimos años: la capacidad de ‘predecir’ la respuesta a los tratamientos. Por ejemplo, la presencia de ciertas mutaciones genéticas en un tumor puede indicar que es probable que responda a una terapia dirigida específica. Es el caso de la mutación del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFRm) que ha cumplido 20 años de su descubrimiento4 y se ha convertido en objetivo para el abordaje del cáncer de pulmón no microcítico que presente esta mutación.
La comprensión de otros elementos clave de la biología tumoral también ha propiciado nuevos avances en el campo de la medicina personalizada, como las terapias que atacan selectivamente los mecanismos de reparación del daño del ADN de las células tumorales.
Otro tipo de terapia se utiliza como un dispositivo de “búsqueda” para llevar directamente el tratamiento a las células del tumor, encontrando al antígeno específico contra el que se dirigen, uniéndose a él y suministrando la quimioterapia allá donde se necesita5.
La ventaja de las terapias dirigidas es que atacan específicamente a las células cancerosas, lo que reduce el daño en las células sanas.
Asimismo, entender cómo se comporta un tumor frente a la respuesta del sistema inmunitario de un paciente es otro aspecto clave de la medicina de precisión. Los tumores pueden eludir el ataque del sistema inmunitario, desarrollando diversos mecanismos para asegurar su supervivencia y proliferación. La inmunoterapia, que consiste en la modulación del sistema inmunitario del paciente de forma que se refuerce o cambie su funcionamiento para que pueda detectar, atacar y eliminar las células cancerosas, ha supuesto también un hito. Algunos tipos de inmunoterapia se unen a proteínas de las células del tumor, identificándolas para que el sistema inmunitario las elimine6.
Además, actualmente se están desarrollando una serie de tratamientos que utilizan el sistema inmunitario de formas innovadoras para atacar al tumor7.
UN FUTURO CADA VEZ MÁS CERCANO
Más allá de otras aplicaciones cotidianas, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta fundamental en la Oncología: combinada con el big data y los datos de evidencia en mundo real (RWE), el análisis de grandes volúmenes de información permitirá identificar -e incluso predecir- patrones y biomarcadores que puedan conducir a diagnósticos más precisos y tratamientos más eficaces y personalizados.
Dentro de este prometedor escenario, desde AstraZeneca queremos liderar esta revolución, apostando por mejorar el abordaje del cáncer gracias al diagnóstico molecular y el estudio de biomarcadores, presentado avances tanto en la respuesta y la reparación del ADN, en inmuno-oncología y marcadores tumorales o la terapia celular. Además, continuamos investigando para seguir ofreciendo nuevas terapias en otras patologías basadas en novedosos enfoques.
Sin embargo, a pesar de esta época dorada y de la gran esperanza que ofrece el futuro de la ciencia, en estos momentos hay personas que viven con cáncer y que sólo pueden ver su vida incrementada en apenas unos meses. Con los avances científicos que abren el camino a una nueva esperanza, tenemos que garantizar que la innovación se integre en todas las fases: desde el desarrollo temprano de una molécula en investigación básica hasta el tratamiento que recibe un paciente.
Hay razones de peso para pasar a un escenario en el que el diagnóstico precoz y el tratamiento eficaz y oportuno se consideren un bien en el que invertir, mejorando así la salud y la productividad general del país, y no sólo un coste que hay que gestionar. Para lograrlo, es imprescindible concebir la salud como inversión estratégica y no como gasto. Garantizar acceso temprano y equitativo a terapias oncológicas eficaces genera un retorno económico tangible: reduce hospitalizaciones y eventos adversos de alto coste, acorta tiempos de incapacidad laboral, preserva productividad y disminuye el coste social asociado al cáncer. Los sistemas que priorizan el diagnóstico precoz, la medicina de precisión y modelos de pago por resultados optimizan el uso de recursos, redirigen el gasto hacia intervenciones de mayor valor y liberan capacidad asistencial. La equidad territorial no solo es un principio ético: evita ineficiencias y duplicidades, reduce litigios y traslados, y asegura que cada euro invertido tenga el mismo impacto sin importar el código postal.
Para España, acelerar la evaluación y financiación basada en valor, desplegar rutas asistenciales integradas y utilizar datos de vida real para medir resultados permite capturar productividad (retorno al trabajo y menor absentismo), contener costes indirectos (cuidados informales y prestaciones sociales) y elevar el PIB potencial al mantener a más personas sanas y activas. En AstraZeneca, reafirmamos nuestro compromiso con soluciones costeefectivas, programas de acceso equitativo e innovación que maximiza el valor por euro invertido, contribuyendo a un sistema sanitario más sostenible y a una economía más dinámica.
Si actuamos ahora, tenemos la posibilidad real de redefinir lo que significa ser diagnosticado de cáncer y crear un futuro en el que el cáncer haya sido eliminado como causa de muerte. El cáncer cero sería posible si todos trabajamos en esa misma dirección.
Laura Colón
Presidenta de AstraZeneca
Referencias:
1. SEOM. Las cifras del cáncer en España 2025. Disponible en: https://www.seom.org/images/LAS_CIFRAS_DMC2025.pdf. Último acceso: enero 2026
2. Asociación Española Contra el Cáncer. El impacto económico y social del cáncer en España. Disponible en: https://www.contraelcancer.es/sites/default/files/content-file/Informe-Los-costes-cancer.pdf Último acceso: enero de 2026
3. AEMPS: España consolida su liderazgo europeo en investigación clínica. Disponible en: https://www.aemps.gob.es/informa/espana-consolida-su-liderazgo-europeo-en-investigacion-clinica/. Último acceso: enero de 2026.
4. Paez JG et al. EGFR mutations in lung cancer: correlation with clinical response to gefitinib therapy. Science 2004; 304(5676):1497-500. doi: 10.1126/science.1099314.
5. American Cancer Society. Anticuerpos monoclonales y sus efectos secundarios. https://www.cancer.org/es/cancer/como-sobrellevar-el-cancer/tipos-de-tratamiento/inmunoterapia/anticuerpos-monoclonales.html Último acceso: enero 2026
6. Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. Inmunoterapia para tratar el cáncer. https://www.cancer.gov/espanol/cancer/tratamiento/tipos/inmunoterapia#cuales-son-los-tipos-de-inmunoterapia Último acceso: enero 2026
7. Cancer Research UK. (2024). CAR T-cell therapy. https://www.cancerresearchuk.org/about-cancer/treatment/immunotherapy/types/CAR-T-cell-therapy. Último acceso: enero 2026.